Cryptoeconomy: El real digital se prepara para despegar

Brasil se alista para convertirse en uno de los primeros países sudamericanos en lanzar su moneda soberana digital, con la que espera facilitar los pagos electrónicos, tanto locales como transfronterizos, y reducir el uso del efectivo.

A finales de mayo, el economista del Banco Central de Brasil (BCB), Fábio Araújo, explicó que el cronograma inicial de la CBDC (Central Bank Digital Currency en inglés) previa empezar las pruebas este año, pero que la programación se atrasó. La entidad espera tener el plan piloto en 2023, y buena parte de 2024, para lograr condiciones para un lanzamiento certero en la segunda mitad de 2024.

Las CBDC son una evolución digital y criptográfica del dinero fiduciario, como el real brasilero, el peso argentino o el dólar. Contrario al bitcoin u otras criptomonedas descentralizadas, estos son activos emitidos por los Estados y sus órganos de control y, por ende, son supervisados y cuentan con su aval. Estará respaldada en las reservas del país y buscarán establecer una paridad 1 a 1 con el real físico.

El BCB ha dicho que el despliegue de su criptomoneda se centrará en operaciones de pago en comercio físicos y en línea, en mejorar las transferencias internacionales y reducir el uso de efectivo. También esperan que genere nuevos modelos de servicios y aumente la inclusión financiera digital.

Además, ha adelantado que, dada la relevancia del proyecto, se tomarán el tiempo necesario para lograr un desarrollo sustentable, útil y en línea con los estándares de otros bancos centrales mundiales.

Para ello, el emisor ha reunido a varias empresas financieras, plataformas de finanzas descentralizadas (DeFi), bancos tradicionales, fintechs y exchanges de criptomonedas en un espacio común para evaluar los posibles usos de su CBDC y su viabilidad tecnológica.

Este ambiente de experimentación es el LIFT Challenge Real Digital. Hasta ahora han seleccionado nueve proyectos para hacerle seguimiento. Entre los participantes destacan Visa, Itaú, Banco Santander, Mercado Bitcoin y la federación bancaria brasileña, Febraban.

¿Por qué las monedas digitales?

La adopción de los pagos electrónicos no hace sino crecer a nivel mundial. Esto ha obligado a los entes supervisores a ponerse al día con las nuevas tendencias.

Para muchos, las CBDC son la respuesta de los bancos centrales al boom de las criptomonedas como Bitcoin y Ether, para brindar tokens que faciliten las transacciones en entornos virtuales.

Es así como, las monedas digitales soberanas podrán sustituir a sus contrapartes físicas como medio de pago y depósito de valor, en billeteras o incluso el metaverso.

Y a la larga, los reguladores también están apostando a que la modernización del dinero conlleve a nuevos productos, servicios y modelos de negocios, que sigan captando la atención de usuarios no incluidos en el sistema.

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La ventaja principal de estos criptoactivos soberanos está en su aval de solidez, atado a la moneda fiat (fiduciaria) de cada país, asegurando su legitimidad de uso, negociación y almacenamiento.

También ofrecen un beneficio muy claro para los bancos. Debido a la falta de regulación de las cripto descentralizadas -parte de su core-, se trata de activos muy volátiles que dificultan su uso como medio de pagos o resguardo para los actores tradicionales. Este no sería el caso de las Central Bank Digital Currency.

La tecnología subyacente de las CBDC, los libros contables de registro distribuido o DLT, (Distributed Ledger Technology, en inglés) -entre los que se encuenta la blockchain- permite a los bancos centrales supervisar detalladamente las operaciones financieras y la tenencia del dinero digital.

El dinero programable permite llevar registros más fiables de los movimientos del dinero, pues no se contabilizan monedas o billetes, sino movimientos electrónicos que dejan huella indeleble en registros que no pueden ser modificados.

CBDC alrededor del mundo

Un estudio de PwC afirma que el 80% de los bancos centrales a nivel mundial está considerando lanzar su propia moneda digital o ya la tiene. El primer país en emitir su CBDC fue Bahamas, que presentó el Sand Dollar en 2020 para disposición de todos sus ciudadanos.

En el mismo año, el Banco Popular de China comenzó a emitir el yuan digital, poniéndolo a prueba en entornos cerrados. En enero de 2022 aceleró los experimentos al lanzar un piloto de monederos digitales. Se prevé que esta moneda, en una primera etapa, será utilizada por bancos comerciales, para que el público pueda transferir dinero entres sus cuentas bancarias o billeteras digitales.

Brasil no es el único país de América que planea emitir criptomonedas. De hecho, el Banco Central del Caribe ya emite DCash, que circula en San Cristóbal y Nieves, Antigua y Barbuda, Santa Lucía y Granada. Su gran particularidad es que es la única moneda basada en blockchain que puede ser usada en varias naciones.

Recientemente, el presidente de la Argentina emitió un decreto para facilitar la emisión de activos virtuales. Este podría ser un paso preliminar para la elaboración de su propia moneda digital. También México, Perú y Honduras han adelantado que abordarán la ola de las CBDC.

Mientras tanto, la Unión Europea aún se encuentra en una fase preliminar sin una decisión firme sobre los beneficios de un euro digital.

No obstante, nadie duda que el futuro del dinero será digital y, por ende, también el de la banca.